El cine
Cuando hablamos del cine, a todos nos viene a la memoria ese
olor a palomitas y algunas míticas imágenes:
El rugido del famoso león de la Metro Goldwyn Mayer, aquel cruce de piernas de
Sharon Stones en Instinto Básico,
aquella sombra en la cortina del baño en Psicosis,
aquel beso del final de Casablanca, Wilson el amigo de Tom Hanks en Naufrago, aquella canción de Cantando Bajo la Lluvia
interpretada por Gene Kelly, aquel momento en que Luke descubriría quien era su
padre en La Guerra de las Galaxias, la muerte de la madre de Bambi, Alicia rodeada de naipes en su Alicia en el País de las Maravillas o la presentación de Simba ante
toda la sabana como hijo del Rey León…
Son solo alguno de los momentos que todo buen cinéfilo tiene en su mente, pero hay muchos más.
Son solo alguno de los momentos que todo buen cinéfilo tiene en su mente, pero hay muchos más.
Desde nuestra más tierna infancia, todos recordamos haber
disfrutado de grandes momentos viendo películas, en casa o en el cine, aunque este
último placer se produce cada vez menos por culpa de los elevados precios que
tienen las entradas a las salas hoy día.
Recuerdo de mis primeras citas en las salas de cine aquella
primera película del pequeño Harry Potter
que por aquel entonces era un niño inexperto y al que tras más de 6 películas
hemos podido ver crecer, como también me ocurrió con Macaulay Culkin, que
espero nunca más dejen Solo en Casa.
El cine puede ser utilizado como medio de comunicación de mensajes
subliminales, como por ejemplo los elementos publicitarios dentro de algunas películas,
como medio de propaganda electoral como ocurrió en Rusia o Alemania, pero en
nuestro caso, como futuros educadores vamos a centrarnos en el uso del medio filmográfico
en la educación.
En las escuelas, muchos de nosotros hemos visto multitud de películas,
en ocasiones para cubrir tiempo a final de curso, otras como motivación, como
ejemplificación o como conclusión sobre un tema, pero la escuela en su continuo
avance, va a dar un paso más también en el uso de las películas.
Y es que en la escuela 2.0, los maestros de hoy día buscan
que sus alumnos sean críticos, y por ello se intenta trabajar con el mensaje
que nos da una película, con sus valores, con sus principales ideas, para que
no caigan en saco roto y nuestros estudiantes sean verdaderamente críticos con
lo que ven.
Además, aparece una nueva tendencia basada en que los alumnos creen en vez de consumir, que salgan con sus cámaras compactas o bien con las de sus teléfonos móviles y graben sus vivencias o sus ideas.
Además, aparece una nueva tendencia basada en que los alumnos creen en vez de consumir, que salgan con sus cámaras compactas o bien con las de sus teléfonos móviles y graben sus vivencias o sus ideas.
En mi opinión, actualmente se comienza a utilizar más el uso de las nuevas tecnologías en el aula lo que ayuda al fomento también de la creación de cine y de cortos por los estudiantes, motivándoles y descubriéndoles un nuevo mundo, no tan avanzado como el que aparecía tras un viaje en el DeLorean de Regreso al Futuro, pero que avanza cada día más hacia una educación 3.0 en la que las tics estén verdaderamente integradas como un elemento más, y no aisladas dentro de las competencias curriculares.




No hay comentarios:
Publicar un comentario